emocionario

Doña Clotilde descubrió la cortina, dejando ver aquellos estantes que me fascinaban. Tarros de cristal de los más diversos tamaños y formas dejaban ver sus preciadas golosinas, únicas en el mundo. Mágicas. Leí las etiquetas: suspiro, gozo, nostalgia… aquel día le pedí júbilo. Al saborear la gominola, emití un grito risueño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s