carta a un joven dictador

Nunca subestimes a las mariposas. Parecen lindas e inofensivas, pero conocí tres que falfullaban de mí, pedían votar y otras vainas. Eran bien molestosas y las mandé matar… yo no sabía que su aleteo puede provocar grandes cambios: aquel 25 de noviembre sentencié mi muerte.

Microrrelato participante en el IV Concurso de Microrrelatos contra la violencia de género de San Javier (Murcia)

Anuncios

sin palabras

Buscó en los documentos de mi disco duro, asaltó los respaldos archivados en la nube, hurgó en todos mis USB. También localizó los borradores en papel. Y destruyó todo: 90.000 palabras, aniquiladas. No sé explicarle lo que me pasó, señor juez… ojalá su muerte me las devolviera.