energía

Tras la chispa primigenia, cabalgué un huracán de polvo estelar con mis hermanos. Sublimados, formamos este planeta azul. Fuimos luego una planta, que al morir, durmió por siglos en un lecho de arcilla. Los mineros nos despertaron, ya carbón, y hoy nuestras brasas te calientan. Ahora somos tú. Eternos.

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monos sabios

No quieren ver, escuchar, ni callar. El origen de nuestra especie será evidente para cualquiera en años venideros, pero se mofan y se reafirman en el creacionismo de su libro sagrado. Sus golpes de pecho y sus risas aullantes me dan la razón. Aunque se vistan de seda…