dos por una

Perfectamente planificado y preparado. Eso dijo el señor juez, dado que había comprado la cal viva y las bridas tiempo antes. Pero no es así: la llamé, le dije que había firmado los papeles del divorcio. Lo que no me esperaba es que viniera con una amiga.

Anuncios

sin palabras

Buscó en los documentos de mi disco duro, asaltó los respaldos archivados en la nube, hurgó en todos mis USB. También localizó los borradores en papel. Y destruyó todo: 90.000 palabras, aniquiladas. No sé explicarle lo que me pasó, señor juez… ojalá su muerte me las devolviera.