los vecinos

Mi abuela los llamaba «la gente pequeña». Les cantaba canciones mientras cortaba leña, les dejaba golosinas junto al fuego, les hacía diminutos trajecitos de felpa. Hoy a la madrugada, en la duermevela, creí divisar cuatro sombreros picudos al otro lado de la ventana. Ellos también querían despedirse.

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de incógnito

La azafata había dicho: «Por favor, en caso de accidente, es muy importante que se pongan su propia máscara de oxígeno antes de ponérsela a otra persona». Sentado entre ellos, Él pensó que todavía no estaban totalmente echados a perder, y decidió posponer el Armagedón.

aventureros

—Habéis vivido mil peripecias para llegar hasta aquí. Hallásteis el mapa secreto, derrotásteis a la hechicera malvada, resolvísteis el enigma del sabio loco. ¿Lograréis ahora abrir la cerradura del cofre del tesoro?

El pícaro tira “Cerrajería” y todos contienen la respiración mientras ven rodar el dado de diez.