los vecinos

Mi abuela los llamaba «la gente pequeña». Les cantaba canciones mientras cortaba leña, les dejaba golosinas junto al fuego, les hacía diminutos trajecitos de felpa. Hoy a la madrugada, en la duermevela, creí divisar cuatro sombreros picudos al otro lado de la ventana. Ellos también querían despedirse.

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sucedió en Tudela

La antigua ley dicta que solo cuatro verduras pueden participar: alcachofas, espárragos, guisantes y habas. Y ninguna otra. Hoy, tras presiones del Lobby Caroteno, la nueva ministra de Verduras ha firmado finalmente un decreto ley para incluir a la zanahoria. El mundo se va a la mierda.

de incógnito

La azafata había dicho: «Por favor, en caso de accidente, es muy importante que se pongan su propia máscara de oxígeno antes de ponérsela a otra persona». Sentado entre ellos, Él pensó que todavía no estaban totalmente echados a perder, y decidió posponer el Armagedón.

pedida de mano

—Os presento…

—Ya nos conocemos —dicen al unísono la madrina y el padrino.

La mirada de él, melancolía. La de ella, pavor.

Tras aquella noche hace treinta años, prometieron no volver a verse. La madrina mira a los novios, tan jóvenes, tan morenos, tan flacos, tan parecidos… y cae desmayada. El padrino comprende: «una cosa es casarse de penalti y otra…»